LA CIUDAD IDEAL EN LOS DIBUJOS DE LEONARDO SAVIOLI
Piero Albisinni, Universitad de Roma "La Sapienza"
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English translation

La ciudad ideal, dibujo de Leonardo Savioli, de 1943

La divulgación, por obra de Flora Savioli, del corpus de láminas dibujadas por Leonardo Savioli en la primera mitad de los años cuarenta sobre el tema de la "ciudad ideal", ha provocado el descubrimiento, por parte de quien escribe, de una nueva dimensión del personaje Savioli. El conocimiento de un capítulo poco conocido de su obra ha dado un espesor todavía mayor a su ya compleja personalidad de pintor, gráfico y arquitecto a los ojos de quién, de alumno, lo conoció y frecuentó, durante la segunda mitad de los años sesenta, en uno de sus momentos de mayor intensidad en una renovación total por medio de la búsqueda de un lenguaje expresivo diferente y más actual. Ha parecido oportuno, por tanto, conseguir una más amplia divulgación de este corpus de dibujos, acompañándolo con un aparato crítico que aportara una determinada clave de lectura ligada a la singularidad de la obra gráfica.

Es sabido como Leonardo Savioli materializó su obra de proyectación arquitectónica mediante una constante experimentación gráfica y pictórica que le permitió una continua renovación del lenguaje formal. Es fundamental, por lo tanto, para comprender en profundidad la obra de Savioli arquitecto, un conocimiento crítico más profundo de su obra gráfica. Si es cierto que el dibujo es el medio expresivo que aúna a la arquitectura, la pintura y la gráfica, resulta útil examinar, mediante instrumentos críticos propios del área disciplinar del dibujo, las láminas en cuestión para evidenciar su particular riqueza expresiva.

Se cumple así una operación crítica que, examinando los dibujos aislados a través del filtro de predeterminados y particulares parámetros de lectura, llega a subdividir el cuerpo de las láminas en una serie de categorías de las que los mismos dibujos son expresión. Por lo tanto, sobre los dibujos ordenados según una lógica que permite reducir al mínimo las observaciones de tipo demasiado subjetivo, se ha llevado a cabo un atento y puntual análisis dirigido a exteriorizar, especialmente, los diferentes componentes presentes dentro de la obra gráfica.

Jacques Guillerme dice, refiriéndose a un dibujo de Le Corbusier: “… Los detalles de este esbozo, a primera vista, pueden parecer insignificantes, tanto como para poder llegar a creer que sólo el nombre del autor justifique la toma en consideración de este "garabato." El dibujo, sin embargo, debe ser considerado de otro modo. Desde luego el nombre del autor influye, pero cuando el esbozo se ve en una amplia serie diacrónica, por comparación, se puede intentar la "lectura" y la interpretación de sus aspectos enigmáticos y ambiguos, enigmáticos porque son ambiguos". Consideraciones de este tipo pueden con justa razón adaptarse a la serie de dibujos de Leonardo Savioli sobre el tema de la “ciudad ideal”. Cada uno de ellos en efecto, si se toman en sí mismos, perdería gran parte de sus capacidades comunicativas. En cambio estamos en presencia de una continuidad de pensamiento que conecta toda la operación gráfica, y eso a pesar de la discontinuidad aparente en el modo de afrontar un tema por otra parte tan multiforme como el de la ciudad.La misma heterogeneidad de las técnicas expresivas, verificable sólo con un análisis muy atento, no es más que un modo de hacer congruente la traducción gráfica de las diferentes facetas de un problema considerado en su unidad. Por eso resulta útil intentar mostrar los diversos componentes presentes, a través de una lectura completamente intrínseca a la obra gráfica, para tratar de poner en evidencia la riqueza de los valores que ella aún puede transmitir. En este sentido son posibles diferentes niveles de lectura, o mejor, es posible “leer”  la serie de estos dibujos a través de algunos parámetros de referencia definidos con anterioridad. Parámetros que tomen en consideración, por un lado sujeto y argumentación, y por otra, tipo de expresión gráfica y finalidad de la intención. Así como, y esta vez como balance de la operación precedente, se puede subdividir el cuerpo de las láminas en diversas categorías de dibujos, según que los mismos sean expresión de argumentaciones, de elecciones proyectuales, de relaciones simbólicas, de visiones, de aplicaciones proyectuales o de lenguaje arquitectónico.

Il grupo de dibujos menos numeroso, pero sin duda más interesante desde un punto de vista gráfico y figurativo, está representado por tres láminas que van de la XVIII a la XX y por la XXIV. Ya desde la primera los tipos de representaciones hasta el punto utilizado cambian, cargándose de intenciones expresivas que muestran la búsqueda de aquellos elementos de habíamos definido como relaciones simbólicas. A través de indicaciones de tipo morfológico y tipológico se encuentran aún las hipótesis de reconexión de los elementos de referencia general antes examinados: el rio, la zona plana conformada de modo lineal, los ejes de estructuración en dirección de la colina, etc. (fig. XVIII, siguiente).
 

  Tavola XVIII


Las indicaciones morfológicas buscan su estructuración mediante un dibujo que ya no sigue los códigos canónicos. Los tipos de representación se superponen: a la planimetría de base si añaden notaciones espaciales en la abstracción de la forma axonométrica que permiten relacionar volúmenes y espacios en sentido simbólico, en un momento del proceso del proyecto que no necesita comprobaciones reales.
 

  Tavola XIX

En particular en la lamina XIX, en la que intenta profundizar en sus características espaciales, el elemento principal constituido por una de los ejes ordenadores del desarrollo, es evidente la voluntad de condensar en un único producto muchas indicaciones formales: desde las características de la planta a las de los frentes (mediante abatimientos superpuestos en un mismo dibujo) hasta las volumétricas a través de la repetición de elementos axonométricos ordenados de modo diverso.
 
  Tavola XX


Finalmente en la lámina XX, que se vería como un fragmento de la siguiente lámina XXIV, en la que las técnicas usadas en las dos láminas anteriores encuentran su máxima expresión.
 

  Tavola XXIV


El conjunto de estos dibujos representa una clara anticipación de los que Savioli hará veinte años después (1962-1964) retomando el tema de la ciudad y elaborando una metodología de acercamiento a la proyectación de estructuras urbanas basadas en la voluntad de no vincular la ciudad a una imagen fija. La predisposición de un esquema de estructura “abierta”, de la que se fija solo el asentamiento y las polaridades fundamentales, permite la inserción de elementos seriados con máxima libertad, siguiendo la evolución natural de las exigencias de la vida social.

 

Bibliografía recomendada:
Piero Albisinni, a cargo de La città ideale nei disegni di Leonardo Savioli, Florencia, Edizioni “Il Ponte”, 1986; (los dibujos y el texto proceden de este libro).

© dei testi Piero Albisinni
Piero Albisini è Professore Ordinario del Dipartimento di Rilievo, Analisi e Disegno dell'Ambiente e dell'Archtettura, Università degli Studi di Roma "La Sapienza".
© de la traducción al catellano Francisco Martínez Mindeguía.

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