ALVAR AALTO, El dibujo como herramienta de proyecto
Daniel García Escudero, Universidad Politécnica de Cataluña
English translation

1. Alvar Aalto, Iglesia de Vouksenniska, Imatra (Finlandia), 1955-58

Estaríamos dispuestos a afirmar que el dibujo es la primera construcción de la arquitectura. El arquitecto, cuando dibuja, está ya construyendo (dando a la palabra el más directo, inmediato y cotidiano sentido) su arquitectura”, (Juan Antonio Cortés y Rafael Moneo, Comentarios sobre dibujos de 20 arquitectos actuales).

De entre todo el material que se puede consultar para analizar la obra del arquitecto finés Alvar Aalto (1898-1976), son fundamentales los esbozos y dibujos de los proyectos. Dicho material permite estudiar las obras desde sus primeras fases e incluso ordenar todo su proceso de elaboración para comprender mejor su concepción. Aunque no se pretende extender esta metodología a cualquier arquitecto, en el caso de Aalto son de vital importancia aquellos dibujos y esbozos que él realiza directamente y que luego serán la base para que sus colaboradores desarrollen las propuestas. Su estrecho colaborador, Karl Fleig, deja constancia de este hecho en la introducción al segundo volumen de las obras completas:

Cada proyecto lo elabora Aalto en solitario con innumerables bocetos que van desde el dibujo puramente conceptual al detalle concreto. Entonces el arquitecto responsable del desarrollo del proyecto interpreta el material y en estrecha colaboración con Aalto trabaja los bocetos y las explicaciones gráficas hasta transformarlas en planos base para el cliente y las ingenierías.”
 

2. Alvar Aalto, Edificio administrativo en Pohjola (Finlandia), 1965

El propio Aalto concede una especial importancia a esos dibujos cuando se publica el primero de los tres tomos de sus obras completas, en 1963 (Aalto, 1963). En él vemos como los esbozos y croquis iniciales se presentan junto con los dibujos finales, las maquetas y las fotografías de la obra. Los primeros croquis se convierten en el punto inicial del proceso creativo. Proceso que nos muestra como los primeros dibujos ya contienen en gran medida las soluciones finalmente propuestas. Las principales estrategias de sus proyectos ya están, por tanto, contenidas en ellos.
 

3. Alvar Aalto, Esbozo para la Ópera de Essen (Alemania), 1958

Los bocetos de trazo ondulante y tembloroso se han convertido en un signo de identidad de Aalto. En este sentido, mostrar una secuencia de éstos nos proporciona un esquema de las preocupaciones formales y arquitectónicas que le sirven de acicate para el proyecto. La manera de pensar la arquitectura está muy ligada a como se dibuja y representa. En el caso de Aalto, esos dibujos muestran como usualmente los primeros tanteos están relacionados con factores concretos del lugar y del programa. Durante las fases posteriores, esos esbozos se concretan y se desarrollan, pero siempre siendo muy fieles a los primeros trazos.

Aalto es un hombre que estudia, analiza, piensa y prueba, minuciosamente, todo lo que proyecta, un hombre que ‘soluciona’ toda la obra hasta el final, sean cuales sean su origen y su génesis formal.
De ahí la inevitable conclusión de que todos los caprichos formales, los temas recurrentes, las obsesiones, los recuerdos o los sentimientos, libremente transcritos gráficamente, sirven para hacer arquitectura (…)
En los dibujos ‘blandos’ se nota perfectamente esto que digo. Todos ellos tienen, hechos por la temblorosa mano que maneja el lápiz 6B, acumulaciones de materia gráfica, sitios donde son más negros, más emborronados, más reforzados
” (Iglesia, 1998).

En este sentido, sus dibujos a mano alzada se convierten en un método de investigación formal y compositiva. De hecho, analizar sus dibujos permite comprender la interacción entre espacio y volumen arquitectónico, aspecto fundamental en su labor como arquitecto. El tema de contorno, tanto en planta como en sección, cobra un valor esencial tanto en sus dibujos como en sus proyectos. La relación entre espacio interior y volumen exterior adquiere un valor primordial. Habitualmente, en la arquitectura de Aalto esta relación no es directa ni recíproca, divergiendo el contorno del espacio interior del volumen exterior. Ese espacio intermedio, entre las diferentes capas de sus edificios, acostumbra a contener la estructura, elemento que no suele desempeñar un papel principal. Asimismo, Aalto suele hacer uso de ese espacio como regulador y filtro de la luz, como tamiz de los rayos de sol que entran al edificio.
 

4. Alvar Aalto, Concurso Palacio de las Naciones de Ginebra (Suiza),1926-27

No hay que olvidar que Aalto se forma en el Instituto de Tecnología de Helsinki, dentro de un programa académico Beaux Arts, con sus usuales técnicas de representación académica: plantas, alzados y secciones. Estos documentos debían figurar en la misma lámina con el objetivo de entender mejor la reciprocidad entre ellos, en definitiva, con el objetivo de entender el carácter volumétrico de la arquitectura. Al mismo tiempo, el joven Aalto vive, durante sus años de formación académica, el punto álgido del Movimiento Nacional Romántico y su acentuada visión pintoresca de la realidad. Este movimiento pone más énfasis en los dibujos en perspectiva -control volumétrico del objeto arquitectónico- y en la utilización de técnicas de representación que permitan registrar las texturas, las luces y sombras de las superficies. Se valora el impulso creativo del artista a través de los trazos de sus manos y su traslación a los bocetos. El lápiz blando es una de las técnicas que más utilizan los integrantes de este movimiento, como Eliel Saarinen (1873-1950). No hay que olvidar que el dibujo a lápiz permite matizar y acentuar aquellos aspectos que se consideran principales en la definición de la forma.

En los dibujos de sus primeras obras combina el dibujo frontal académico, con su abatimiento de plantas, alzados y secciones, con pequeños esbozos perspectivos en los márgenes del papel (Hewitt, 1989). Con el tiempo, los dibujos que trazan el perfil de los edificios, sus contornos, son cada vez más frecuentes y simultáneos, evolucionando junto con la madurez de Aalto.
 

5. Alvar Aalto, Iglesia en Lahti (Finlandia), 1970

Dichas características también se ven reflejadas en sus innumerables esbozos de viaje. Durante más de cuatro décadas, Aalto se dedica a plasmar en esbozos rápidos y ágiles aquellos elementos de la arquitectura y especialmente del paisaje que le interesan. En muchos de esos dibujos, el contorno, ya sea de una roca, de una montaña o de un pequeño pueblo, vuelve a aparecer como aquello que focaliza la atención del arquitecto. De alguna manera, el perfil informa de los rasgos que constituyen el ser de las formas tanto naturales como arquitectónicas.
 

6. Alvar Aalto, Esbozo del libro de notas del viaje por España, 1951

Junto con el contorno o perfil como tema recurrente en sus bosquejos, también se puede señalar otra característica presente en innumerables dibujos, especialmente en aquellos que muestran la solución final de los proyectos: el valor de las tramas o texturas. Uno de los documentos más difundidos de la Villa Mairea es su planta baja, por la que accedemos. Se trata de un documento esencialmente técnico, donde se comunica no sólo de la dimensión y disposición de los espacios, sino del valor constructivo de los elementos que los construyen. Aún así, no se renuncia a mostrar con “realismo” los diferentes materiales que revisten el espacio, mostrando su textura y su grano. En este caso, el plano del suelo se dibuja con precisión y detenimiento. El arquitecto quiere mostrar el valor espacial de los diferentes pavimentos, comunicándonos una de las estrategias principales que le han servido para estructurar la obra. Forma y material son los valores que se quieren transmitir con este tipo de representación.
 

7. Alvar Aalto, Villa Mairea (Noormarkku, Finlandia), 1938-40

Podríamos concluir con la afirmación de que los dibujos y esbozos encierran muchos de los aspectos formales y teóricos del proyecto arquitectónico. En realidad, en el caso de Aalto guardan con claridad los objetivos y preocupaciones que se pondrán de manifiesto en la obra construida. Son un instrumento de reflexión y comprobación de ideas y soluciones especificas. En definitiva, se entiende el boceto arquitectónico como la primera manifestación de la idea del proyecto, pero también como una determinada manera de entender y describir el mundo.

Referencias en el texto:
- Alvar Aalto, Alvar Aalto Volumen I, 1922-1962. Zúrich: Girsberger, 1963. [co-editor Karl Fleig]
- Helena Iglesias, “Dibujar el rigor a sentimiento. Los dibujos de Alvar Aalto”. Arquitectura COAM, 1998, número 315.
- Mark A. Hewitt, ‘The Imaginary Mountain: The Significance of Contour in Alvar Aalto’s Sketches’. Perspecta, 1989, número 25.

Procedencia de las imágenes:
1 y 3 - Alvar Aalto, Alvar Aalto Volume I, 1922-1962, Zúrich, Girsberger, 1963.
2 - Alvar Aalto, Alvar Aalto Volume III. Projects and Final Buildings, Basel, Boston y Berlín, Birkhäuser, 1978.
4 - Alexander Tzonis, The original drawings of Alvar Aalto, Nueva York y Londres, Garland, 1994.
5. Mark A. Hewitt, ‘The Imaginary Mountain: The Significance of Contour in Alvar Aalto’s Sketches’. Perspecta, 1989, n 25.
6 - Alvar Aalto, Sketches. Alvar Aalto, Cambridge y Londres, The MIT Press, 1985.
7. Göran Schildt, Alvar Aalto. Obra Completa: Arquitectura, arte y diseño, Barcelona y Méjico, Gustavo Gili, 1996.

Bibliografía recomendada:
- Alvar Aalto, Alvar Aalto Volumen I, 1922-1962, Zúrich, Girsberger, 1963. [co-editor Karl Fleig]
- Ahlberg; Ekelund; Ervi [et al.], “Escritos en memoria de Alvar Aalto”, Arkkitehti, 1976, n 7-8.
- Neville Clouten,. “Non‑Rectilinear Spaces in Alvar Aalto's Building in Finland”, Architecture & Urbanism, 1979, vol. 2, n 101.
- Alan Colquhoun, “Alvar Aalto: Type versus Function”, L’Architecture d’Aujourd’hui, junio 1977. [Recogido posteriormente A: Arquitectura moderna y cambio histórico: ensayos, 1962-76, Barcelona, Gustavo Gili, 1978]
- José María de Lapuerta, El croquis, proyecto y arquitectura, Madrid, Celeste Ediciones, 1997.
- Andres Duany, “Principles in the Architecture of Alvar Aalto”, The Harvard Architecture Review, 1986, n 5.
- Mark A. Hewitt, “The Imaginary Mountain. The Significance of Contour in Alvar Aalto’s Sketches”,Perspecta, 1989, n 25.
- Helena Iglesias, “Dibujar el rigor a sentimiento. Los dibujos de Alvar Aalto”, Arquitectura COAM, 1998, n 315.
- Randall Ott, “Alvar Aalto and the Perspectival Space”, A: Culture of Silence, Texas, 1998.

© de los textos Daniel García Escudero
Daniel García Escudero es profesor del Departamento de Proyectos Arquitectónicos, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona.

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